The Adversiter Chronicle

lunes, 2 de mayo de 2016

"Días de vinilo y cassetes", suplemento musical cutre


Con la colaboración de El Bis en exclusiva para The Adversiter Chronicle

OLVÍDAME Y PEGA LA VUELTA (1982)

Hay canciones atroces y ésta lo es salvo que tengáis un alma ñoña pero ñoña de cojones y supone el máximo exponente de daños colaterales en forma de traumas larvados que surgen al escucharla y que si nunca la escuchasteis es mejor que no la escuchéis ya que conforma un trío de atrocidades musicales junto con Domenico Modugno y su teléfono que lloraba, y al que ya he dedicado un artículo, y Demis Roussos y su triki triki al que dedicaré un artículo propio.

Como producto musical es impecable con éxito triunfal de ventas en el mundo de habla hispana y una popularidad que perdura, producto tal perennidad de lo atrozmente postraumática que es. Interpretada por una pareja de hermanos resultaba inevitable escuchar la letra y pensar que estábamos ante un incesto musical con el morbo de pensar que fuera real, pero cantan e interpretan como puede verse en el vídeo aunque la misma
desde un punto de vista teatral suene aficionada en obra de fin de curso en jardín infantil.
 
No hay estudios estadísticos sobre los daños psicológicos y su repercusión en quienes vivieron su cresta de la ola, pero debería. La historia que narra es una soberana turra entre un tipo que no deja de incordiar a su ex- y ésta entre lamentos y reproches trata de esquivarlo y mandarlo a tomar por el culo de una puta vez, pero por alguna razón si eres una de esas personas que la escuchas y sientes taquicardia más náuseas con sensación de haber sido sometido a tratamiento Ludovico con comienzos de aerofagia, durante el resto de tu vida y siempre que la escuchas surge un instinto innato a romper el televisor o la radio donde esté sonando en ese momento...

Pero es también motivo de gratos momentos por quienes disfrutaron en su momento y consumían este producto totalmente enganchados a la canción y al dúo que lo
interpretaba, posiblemente porque era 1982 y flotaba cierta alegría en el ambiente saturado de sonidos nuevos a los tímpanos y los pimpinelas representaban un tipo de canciones que, con pequeñas evoluciones de estética y rescatando la interpretación teatral de la historia al cantarla, resultaban confortables al público veterano y atractivas al público novel cuyos progenitores compraban el producto y que han quedado irremediablemente tarados desde entonces aunque la patología no se manifieste...

Dúo Pimpinela del que nunca sabremos si hubo incesto mas sigue dando morbo pensar que sí pero que forma parte de la música tanto como por éxito comercial como por fenómeno social en unos tiempos donde la ruptura de parejas para toda la vida se estaba normalizando y donde muchas mujeres se identificaron con la protagonista de la canción.
Y debéis disculparme pero he de ir a vomitar y ya me está viniendo la aerofagia...




The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/
 
 
 


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