The Adversiter Chronicle

sábado, 30 de julio de 2016

ENTREVISTAS PARA UNA CRISIS: EL PRESTAMISTA


¿Son las entidades prestamistas una opción en estos tiempos de crisis recesiva o recesión crítica? Lo cierto es que nos saturan con anuncios en televisión y en Internet con suculentas tentaciones de conseguir un dinero rápido y eso que se han visto auténticas tragedias y sentencias favorables al consumidor, pero han vuelto y se hace necesario saber algo más. Entrevistamos para ello a Estanislao Vergadura, dueño de Pufidis S. L que se dedica a estos negocios...

-Lo primero Vergadura es preguntar si estas entidades prestamistas son necesarias si ya tenemos el sistema bancario para solicitar préstamos, ein?

-Somos una opción para el ciudadano que necesita conseguir dinero rápido por distintos motivos, desde comprar una vídeo consola o un coche pasando por comprar pañales y paliativos para la suegra, por poner tres ejemplos. La banca no ofrece productos asequibles e inmediatos como nosotros y eso resulta un incordio. Gracias a empresas como Pufidis S. L. la ciudadanía es un poco más libre de las ataduras a las que nos ha condenado la banca y que se robaran a sí mismos provocando la crisis económica que aún padecemos ocho años después y con visos de continuar.

-¿Y el tema de los intereses con usura que muchas veces hacen imposible devolver el préstamo a tiempo?

-El que algo quiere algo le cuesta. Lo que no se puede ser es tan caradura y tan jeta de solicitar un préstamo y luego no cumplir lo pactado. Nadie pone una pistola en el pecho al consumidor de nuestros productos crediticios, en tal caso habría que culpar a los políticos, a la banca y al sistema en sí mismo que provoca esa angustiosa prisa a la ciudadanía. El que solicita el crédito recibe información clara sobre las condiciones del préstamo, nada le obliga a aceptarlo salvo la necesidad, pero dígame: ¿Quién no tiene necesidades en estos tiempos, quién?

-Ustedes los prestamistas desde luego que no, Vergadura. Bien, vayamos a un ejemplo práctico que demuestre la veracidad de la propaganda que nos inoculan en dosis intravenosas. ¡Quiero solicitar un crédito para adquirir un producto de importación, digamos que de Paraguay...

-¿Para qué?

-Paraguayo, un producto de importación paraguayo... O de otro sitio.

-Que para qué quiere el préstamo, si es para comprarlo, para invertir, adquirir un producto de ocio...

-Bueno, pagar algún que otro pufo acuciante, comprarme algo de vestuario en los chinos y a ver si sobra para dar la entrada de un coche...

-¿Qué bienes posee?

-Pues que sean posesión, decir posesión con lo que ello implica de posesionar pues poseo un reloj Casio digital, un clásico de los 80´s que se revaloriza según pasan los años, una vídeo consola y un teléfono móvil...

-¿Cantidad que solicita?

-Seis mil aurelios, por poner una cifra redonda...

-¡No!

-¿Cinco mil?

-¡No!

-¿Cuatro mil?

-¡No!

-¡Redios! ¡Vale, pongamos mil quinientos!

-¡No! El estudio de su solicitud sólo nos permite ofrecerle un préstamo de 100€. Tiene 20 días para devolverlo con el interés inicial...

-¡Eso es interesante en todo este asunto! ¿Cuál es el tipo de interés?

-De eso no debe preocuparse que ya nos ocupamos nosotros. Si transcurrido el plazo de devolución y a partir del segundo siguiente del vencimiento se le aplicarán intereses progresivos aunque se puede renegociar el préstamo. Por ejemplo si tarda una semana, no se puede devolver en día intermedios, deberá abonar 235€. Lógicamente se incrementa a cada día que pasa y cada semana que no paga. Firme aquí...aquí...aquí y aquí...

-¿Supongo que como consumidor tengo mis derechos y ello incluye un periodo de reflexión... Si los políticos se lo permiten, yo ciudadano consumidor también, ein?
 

-Claro, por supuesto. Hasta que salga usted por esa puerta tiene todo el tiempo del mundo para estudiar el contrato de préstamo y sus cláusulas.

-Esto es como irse de vacaciones a Cochabamba y dejar el coche en el aeropuerto un mes... Bueno, pues tengo veinte días y supongo que cuando salga por esa puerta no hay marcha atrás... Muchas gracias señor Vergadura por atender nuestras preguntas.

-¡Eh! Deje el reloj y el móvil en depósito de garantía, pollo.

-¡Muy astuto! ¡Me dejan sin hora ni comunicaciones y así no me entero si pasaron los veinte días! ¡Sinvergüenzas usureros! ¡Eso es lo que son!


The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

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