The Adversiter Chronicle

lunes, 13 de noviembre de 2017

"Lomo con tapas", suplemento literato cutre


Suplemento literato cutre de The Adversiter Chronicle

Libro: Kruschev -El hombre y su época-
Autor: William Taubman
Editorial: La Esfera de los Libros, S. L.
Traducción: Paloma Gil Quindós
Edición: 2005

Se cumplen cien años de la revolución rusa de 1917 que dio lugar a la Unión de Repúblicas Soviéticas bajo el sistema comunista y a medio planeta bajo la influencia soviética tras el fin de la II Guerra Mundial para librar a partir de 1945 una guerra fría con su antagonista de sistema, los EEUU. Un sistema que colapsó en 1989 y cuya ideología vive cien años después de su intento de llevarlo a la práctica una especie de renovación que se mueve entre el populismo en Europa y las dictaduras civiles en las repúblicas hispanas donde plantean que el ideario comunista sigue vigente, con el
socialismo como paso previo, y se plantea que corrigiendo los errores de la URSS es perfectamente viable llevarlo a la práctica. Que mejor homenaje que una biografía del camarada Kruschev, sucesor de Stalin y protagonista junto con JFK de la crisis de los misiles en Cuba que llevó a la humanidad al borde de una guerra termonuclear...

William Taubman ocupa (2005) la cátedra Bertrand Snell de Ciencias Políticas en la Facultad de Amherst...

Y poco más os puedo contar porque la contraportada es verdaderamente parca en datos y es de suponer que si buscáis en Internet encontréis más datos del autor, que logra dotar a la narración de agilidad periodística y estilo literario que se agradece cuando se aborda un tocho de setecientas páginas logrando esa magia para el lector de devorarlo y quedar con ganas de más...
Y sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su lectura:

Orígenes...
Kruschev nació el 15 de abril de 1894 en el pueblo de Kalínovka, en el sur de Rusia. Sus padres, Serguéi Nikanórovich Kruschev y Aksinia Ivanovna Kruscheva, eran campesinos pobres, como los padrinos de su bautizo, que se celebró en la iglesia del Arcángel del pueblo. Nikita Kruschev vivió en Kalínovka hasta 1908, año en el que su familia se desplazó a Yuzovka, ciudad minera del este de Ucrania. De los varios miles de páginas que ocupan las memorias que dictó en sus últimos cinco años, Kruschev sólo dedicó unas cuantas a los catorce primeros años de su vida. `Nada más empezar´, recuerda su hijo, `anunció que no iba a contar su vida desde la infancia. No soportaba los relatos cronológicos, le deprimían´. Sin embargo dedicó una buena parte a los años vividos en los alrededores de las minas de Yuzovka; y nunca en toda su vida política mencionó que su padre hubiera sido labrador, sino minero u obrero. Parte de este subrayado selectivo era político -la cabeza visible de un Estado obrero necesitaba un pasado proletario-; pero no todo: hubo muchas cosas de la vida en Kalínovka que su insigne paisano prefirió postergar u olvidar.”

Gobernante de Ucrania tras el fin de la II Guerra Mundial...
Kruschev hubo de encarar otros retos de posguerra. Uno de ellos fue la Iglesia Católica griega, el mayor estandarte de las señas de identidad ucranianas, cuyos prosélitos habían llegado a sumar tres millones antes de la guerra. Si bien entre 1939 y 1941 los comunistas trataron de limitar su influencia (recaudando impuestos discriminatorios, divulgando propaganda antirreligiosa y recogiendo o falsificando pruebas incriminatorias contra la jerarquía eclesiástica), Kruschev actuó con cautela, dada la precaria situación internacional y la fuerte base popular de la Iglesia. En 1944 seguía teniendo razones para optar por la prudencia, y sobre todo hasta que los aliados occidentales aceptaran el control soviético sobre la Ucrania occidental dentro del acuerdo que puso fin a la guerra. La misión de aplastar a la Iglesia Católica griega quedaba pendiente.”

Aspirante al poder...
"El avance de Kruschev era obvio para los cargos comunistas que sabían por dónde soplaba el viento. A finales de 1953 hacía falta su visto bueno para todas las decisiones importantes. Hasta febrero de 1954, Malenkov dejó de aparecer a la cabeza de las listas de delegados del Presidium, que empezaron a ordenarse alfabéticamente. En noviembre, a la Cancillería del Presidium, dirigida por Sujánov, ayudante de Malenkov de toda la vida, la sustituyó una Sección General bajo control de Kruschev. Todo el aparato del Comité Central, con tentáculos que llegaban a todas las esferas de la vida, quedó en sus manos. Entretanto, en marzo de 1954, su protegido, Iván Serov se hacía cargo del KGB.”

Derribo del U2...
Kruschev quedó horrorizado cuando supo que el presidente Eisenhower había aprobado los vuelos espía: `¡Qué descaro! ¡Qué vil descaro!´ Le recordaba a los delincuentes que hacían presa en transeúntes indefensos siendo él niño en Yuzovka. `Pero nosotros no somos transeúntes indefensos. Nuestro país es fuerte y poderoso.´ ; Más que `ira o sensación de haber hecho el ridículo´, le pareció a Priscilla Johnson, `el soniquete de sus afirmaciones era la decepción por la ruptura de una amistad´. A la pregunta de si aún recibiría a Eisenhower en la Unión Soviética, vaciló durante un largo medio minuto. `¿Qué decir? -replicó por último-. Pónganse en mi lugar y respondan por mí. Soy una persona, tengo sentimientos humanos.´ Con todo, la cumbre y la visita seguían en pie. Kruschev aseguró que `no habría excesos durante la estancia del presidente´. Estaba haciendo todo lo posible por garantizar que `la situación internacional vuelva a la normalidad´, y pidió a los periodistas allí congregados que no escribieran `nada que pueda aumentar la tensión y la ceguera´. Para Priscilla Johnson, Kruschev parecía `dialogar consigo mismo´, como si `intentara disuadirse de ir a París´. La sensación que dejaron sus comentarios, recuerda Troyanovsky, era que `no acababa de decidirse por qué hacer.´

Balanza de misiles a favor de EEUU...
"En febrero de 1962 Kruschev se dirigió a Pitsunda con ánimo de descansar y preparar una importante reunión del Consejo de Defensa del país, en la que iban a darse cita los altos mandos militares, destacados ingenieros de misiles y delegados del Presidium. Presidiendo la sesión con la ropa que usaba en sus vacaciones (chaqueta verde y pantalón gris) -que contrastaba mucho con la formalidad del vestuario de todos los demás-, Kruschev tuvo que oír a los comandantes reconocer que los ICBM soviéticos existentes no estaban en condiciones de enfrentarse a los estadounidenses. El R-16 (llamado SS-6 en Occidente) tardaba horas en prepararse para su lanzamiento, mientras que los misiles Minuteman estadounidenses podían dispararse en unos minutos. `Antes de haberlos preparado -se lamentaba el mariscal Moskalenko-, no habrá quedado de nosotros ni un charquito.´ Es más, si los estadounidenses no destruían el R-16, su propio líquido inestable podría hacerlo. Para evitar la explosión, tenía que drenarse cada treinta días, mientras que el combustible sólido del Minuteman podía permanecer preparado indefinidamente. `La mirada de padre recorría la sala con pesimismo -dice Serguéi Kruschev-. El resultado que perseguía volvía a revelarse imposible. Pidió a los presentes que pensaran qué podría hacerse para reducir al mínimo el tiempo que llevaría ponernos a la altura de los estadounidenses´.”

Destituido a la manera soviética...
En la mañana del día 15 (1964) un nuevo equipo de seguridad había sustituido a la escolta que durante tantos años trabajó al servicio de Kruschev. De las múltiples líneas telefónicas de su residencia en las colinas de Lenin -entre ellas varias interurbanas y especiales del Gobierno-, ya sólo funcionaban una línea local y la de la casa cuartel. A primera hora de aquella mañana, una gran berlina Chaika ocupó el sitio de la descomunal limusina negra ZIL, a la que sólo tenían derecho tres personas en todo el país: el secretario del Partido, el primer ministro y el presidente del Presidium del Soviet Supremo. Aquel mismo día la Chaika dio paso a un Volga corriente de color negro, lo que relegaba a Kruschev al nivel de los funcionarios intermedios a quienes tan mal había sentado que recortara sus privilegios.”

Apasionante biografía de un hombre cuyas virtudes eran a la vez sus defectos y un reformista que se adelantó a su tiempo, que jugó de farol la partida de la guerra termonuclear pero que creía en la distensión y en el sistema que representaba siendo consciente de que había que mejorar las condiciones de vida de la población pero que no quería renunciar a la ideología comunista convencido de que con las debidas reformas se llegaría a superar a los EEUU en casi todas las áreas. Ideal para votantes de izquierdas que creen en la democracia asamblearia, jóvenes neo comunistas que no entienden las maniobras de sus lideres y amantes de la historia que gustan conocer el pasado para comprender el presente. A la suegra mejor no regalárselo porque acabaría forrando la pata de la cómoda, que no se gasta un céntimo en reparar el mobiliario la muy tacaña...

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/



  

 
 
 
theadversiterchronicle@hotmail.es
                                                   



No hay comentarios:

Publicar un comentario