The Adversiter Chronicle

jueves, 18 de enero de 2018

"TELEMIERDA INC.", suplemento televisivo cutre


Con la colaboración de Mars El Grouchu en exclusiva para The Adversiter Chronicle

VEN A CENAR CONMIGO
(O EL ARTE DE LA VANIDAD Y LA HIPOCRESÍA EN LA MESA)

Me tocaba recomendar un programa y por la hora de emisión, esa hora absurda antes de cenar o de cambiar de planes, y una vez más he topado con uno de esos programillas que nacen sin pretensiones de audiencia, casi de relleno dando una vuelta de tuerca a la moda televisiva actual por la gastronomía plebeya, cocinada por la plebe, donde se ajusta el ajustado presupuesto, ni siquiera hay presentador o presentadora y sólo una voz en off o de fondo en cristiano...

El planteamiento es sencillo y a la vez complicado. La sencillez reside en cinco desconocidos y desconocidas que se reúnen a cenar durante cinco noches y cada noche uno de los participantes hace de anfitrión; posteriormente puntúan la cena y gana el que más puntos sume al final de la ronda gastronómica. Lo complicado reside en acertar en el casting y aquí hay que felicitar al equipo de producción, una acertada realización complementada con la locución logrando todo ello un tiempo narrativo dinámico y variado a medida que vamos conociendo los comensales.

Vanidad porque todos ellos y ellas son frikis de los fogones caseros donde la estrella suele ser un robot de cocina, laterío, hojaldres comprados y hasta piruletas. Todos y todas tienen la vanidad de creer que cocinan muy bien siendo un placer fisgar cómo lo preparan y ponerles a caldo con la parienta o el pariente, cómo esperan ansiosos el veredicto del paladar y la cara de haba que les queda cuando les critican negativamente el plato de turno. Hipocresía porque nos identificamos con ellos y ellas cuando alaban el buen hacer a los fogones del anfitrión o anfitriona para luego ante la cámara y a solas crucificarles gastronómicamente.

Programa que engancha porque los protagonistas son personas corrientes, ciudadanos con vanidad como nosotros e hipócritas con escarnio si se tercia por detrás. Al final se nos pasa el tiempo entretenido y se asimila esperar 24 horas para ver la siguiente cena, un programa que no molesta a nadie y que es una alternativa recomendable entre noticieros, programas para cerebrines de diccionario, anuncios varios o simplemente echar unas risas ante el televisor. Felicitar a la cadena y se agradece uno de esos programas a los que no eres fiel a diario pero que sabes que está ahí para terminar siendo entremés entre anuncio y anuncio de otras cadenas.
 

The Adversiter Chronicle, diario dependiente cibernoido
Salt Lake City, Utah
Director Editorial: Perry Morton  Jr. IV

http://theadversiterchronicle.org/

 
 
 
 
 
                                                      

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